.

.

lunes, 25 de febrero de 2019

Los museos etnológicos de Huesca se unen para salir del olvido y ganar visibilidad

Los once museos etnológicos del Alto Aragón se han unido en una sola voz con el objetivo de poner en marcha una serie de estrategias desde las que ganar visibilidad dentro y fuera de la provincia, elevar su número de visitantes y aumentar el volumen de ayudas económicas que reciben desde la administración, mínimas o nulas en la mayor parte de los casos.

Todos ellos quieren establecer puentes de unión para reivindicar la importancia de estos espacios, en cuyo interior se salvaguarda la indumentaria tradicional, las herramientas de antaño para las labores del campo, artículos de diferentes oficios perdidos y también juegos tradicionales y creencias que ponen de manifiesto la riqueza de la historia popular del Alto Aragón.

Para ganar presencia y buscar herramientas que les den impulso, estos centros están llevando a cabo una serie de reuniones en las que han puesto sobre la mesa sus problemas, carencias y necesidades más urgentes. El primero de estos encuentros, en el que se presentaron e intercambiaron experiencias, tuvo lugar el pasado mes de diciembre en Huesca, cita a la que siguió otra más en enero, en Sabiñánigo, a la que invitaron a Eugenio Monesma, director de la productora Pyrene, y a Fernando Blasco, director gerente de TUHuesca-Turismo de la provincia de Huesca. Y el pasado 11 de febrero se reunieron de nuevo en Sabiñánigo los representantes de estos espacios que quieren hacer extensible esta iniciativa a más centros de la provincia y a las diez comarcas de Huesca.

En concreto, a la propuesta se han sumado representantes del Museo del Traje de Ansó, del de Creencias y Religiosidad Popular de Abizanda, del de Juegos Tradicionales de Campo, del Museo de Historia y Tradición de Ribagorza, de Graus, y del Museo Etnológico de San Juan de Plan. También participan el Museo de Oficios y Artes Tradicionales de Aínsa además del Ángel Orensanz, de Sabiñánigo, el Museo Etnológico de Alquézar, el Museo Etnológico "Casa Mazo" de Hecho, el de Mas de Puybert y el Museo de Oficios Antiguos de Monegros, ubicado en Sena.

 

lunes, 28 de enero de 2019

Edición El fogaril. Nº 48

Aquí tenéis la revista El fogaril número 48 que se editó en 2016 con los siguientes contenidos:
-Textos en grausino: Barranco de los Botálls.
-Textos en grausino: Camino la Piedra Pllana.
-Textos en grausino: Cantre i medio de bino.
-Los olvidados de Graus: Bafaluy.
-Historia: Una Virgen ribagorzana en Madrid.
-Contán cuentos: Guillermón de Trell.
-Personajes ribagorzanos: Valentín Ferraz y Barrau.
-Enchugaldriús: Chuego “Yo tiengo una moña”.
-Textos en grausino: No mos tenín q’apurá.
-Textos en grausino: Añoranzas de San Pedro.
-Cosas nuestras: El románico en nuestro municipio: Ermita de San Gregorio, en Fantova.


domingo, 6 de enero de 2019

Más de 7200 personas visitaron el museo durante el 2018


Durante 2018 visitasteis el museo ¡7218 personas!
También destacamos los 5393 usuarios que han consultado este blog.
¡OS ESPERAMOS NUEVAMENTE POR VUESTRO MUSEO!
¡VOSOTROS HACÉIS EL MUSEO! ¡HAZTE SOCIO!
¡GRACIAS! ¡Y FELIZ 2019!

jueves, 20 de diciembre de 2018

lunes, 29 de octubre de 2018

Edición El fogaril. Nº 47

La revista El fogaril número 47 se editó en el primer trimestre de 2016. Aquí puedes consultar y descargar los siguientes contenidos:
-Textos en grausino: Afilá i no pagá, relozí i no cortá.
-Contán cuentos: El fllautista.
-Textos en grausino: A Joaquín Costa.
-Historias: A propósito de juglares: Una bellísima leyenda medieval.
-Cosas nuestras: Santo Domingo.
-Los olvidados de Graus: Erdao.
-Personajes ribagorzanos: San Bllascut.
-Textos en grausino: Berdá, u no berdá, beste tú a sabé.
-Cosas nuestras: El románico en nuestro municipio: Iglesia de San Miguel en Graus.

 

jueves, 20 de septiembre de 2018

Cerramos la temporada estival del museo con 4220 visitas


Gracias a todos los que nos habéis visitado durante estos meses de verano (del 7 de julio al 15 de septiembre) en los que hemos estado abiertos diariamente salvo los martes.
Aunque las cifras son inferiores a las del año pasado, han sido 4220 personas las que habéis entrado al museo para conocer la historia y la tradición de Graus y su comarca, Ribagorza.
En el mes de julio fueron 1682 visitas, en agosto, el mes de mayor afluencia, 2052 personas, y en septiembre 486.
Además de estas visitas presenciales, en este tiempo han visto la página web del museo 1365 personas y muchas más han interactuado en las redes sociales que disponemos.
¡Muchas gracias de nuevo! ¡Vosotros hacéis el museo!

martes, 18 de septiembre de 2018

Texto leído durante la entrega del premio Calibo de la Ribagorza a la mejor labor de promoción cultural al Museo de Historia y Tradición de Ribagorza


Muchísimas gracias por este reconocimiento por la actividad del Museo. Me honra recoger este Calibo en nombre de todos los que han hecho posible su existencia.
Sin todos ellos, hoy no estaríamos aquí.
La historia del Museo es una historia de amor y pasión por Graus.
La pasión de un zagal que se’n tuvo que í del pueblo muy choven, como muchos otros, i que solo pensaba en volvé porque astí teníba sus raíces i porque n’estaba enamorau. Enamorau de la chen, del pueblo, de la tierra y de la tradición. I de to lo que había conocíu de zagal i que no quería que se perdese ni olvidase.
Hace ya más de dos décadas de aquel primer Museo en los bajos de casa Paco.
Muchos os acordaréis.
Un pequeño espacio fascinante, un bazar de las maravillas, repleto de objetos, utensilios, herramientas, fotografías de Graus de todas las épocas, Llibrez, juguetes antiguos, cabezudos, instrumentos musicales y sobre todo, recuerdos, repleto de muchísimos recuerdos que surgían a menudo en aquel lugar de encuentro de muchos grausinos donde se charraba de lo divino y de lo humano y donde cualquier viajero quedaba gratamente sorprendido.
Esa poderosa semilla fue la que plantó mi padre, Pallasón, junto a un grupo de grausinos tan deliciosamente locos por Graus como él.
Quiero dar las gracias a todos y cada uno de los que formásteis aquel primer Patronato, a las mujeres de Santa Águeda y a todos los grausinos que apoyásteis aquel sueño.
El sueño de Pallasón de crear un Museo hecho por la chen de Graus y de la chen de Graus en el que mantener la memoria viva de la tradición.
Le recordaréis omnipresente, cámara en ristre, filmando con una sonrisa de oreja a oreja todas las celebraciones importantes en la vida de la Villa durante más de 20 años.
Ese es también su legado. Ahí está. Decenas de cintas que confiamos puedan ver la luz ya digitalizadas con el apoyo necesario y en las que seguro muchos de vosotros os encontrareis 20 ó 30 años más chovens.
Pa flipar!
Tristemente, Pallasón solo llegó a ver unos bocetos de lo que tenía en mente.
Su pérdida fue tremenda y su fuerza y su pasión nos dejó.
O eso pensábamos porque años después, como si él siguiera al timón desde no sé donde, aquella llama seguía encendida en el corazón de muchos que le conocimos y aquella semilla dio su fruto.
En este sentido, quiero dar las gracias a la vicepresidencia del Gobierno de Aragon, a José Ángel Biel y a la CAI por creer en el proyecto de Vicentón, lo que permitió en el año 2011 la remodelación y restauración de casa Paco para convertirla en el Museo que hoy todos conocemos.
Dar las gracias también a la ayuda inestimable y al mecenazgo de la familia Castillón.
Gracias también al apoyo de Jose Antonio Lagüens y del Ayuntamiento de Graus. Torro, gracias. Siempre habéis estado ahí y toda ayuda es siempre vital.
No quisiera dejarme a nadie y disculpad si fuera así.
Gracias a la Asociación de Fabricantes de Longaniza de Graus.
Y muy especialmente quiero dar las gracias a todos los socios del Museo. Sois muy grandes. Gracias por arrimar el hombro año tras año. Sin vosotros también sería imposible.
Ya para acabar, quiero agradecer de corazón el trabajo de los miembros de la Asociación del Museo.
A Betato padre, a Sara, a Buetas, a Mariano, a Betato hijo, a Pepe, a Ferruchón, a Eugenio. Vuestro trabajo es admirable y sois el auténtico corazón del Museo.
Y gracias a la familia Pallás. A su ánimo constante. Y a mi madre, Elvira, siempre feliz apoyando a mi padre porque le veía feliz en su apasionante tarea.
Solo decir, que nos sentimos orgullosos de haber recogido el testigo de Pallasón y que os necesitamos.
Crear un Museo puede parecer un milagro. De hecho lo es. Pero el verdadero milagro es mantenerlo vivo año tras año para que cumpla su función divulgadora y la gente lo pueda disfrutar.
Por esta razón, pedimos el apoyo de las instituciones siempre imprescindible en el ámbito de la cultura y su difusión, no siempre suficiente.
Un pueblo sin memoria es un pueblo que no existe.
Todavía queda mucho por hacer.
Y grausinos, os animo a haceros socios. Animaros! Son muy pocas perretas al año que rechuntás, dan vida al Museo. Nos faltan muchos más locos por Graus junto a nosotros.
Gracias a todos por este Calibo!
Va por vosotros, enamorados de Graus, allí donde estéis!
Os recordamos!
Va por ti, Pallasón!
Va por todos vosotros!
Viva Graus!
Viva las Fiestas de Graus!